EL PIE Y LOS NAZARENOS DE SEVILLA
Nuestro Padre Jesús de la Humildad. Iglesia del Santo Ángel.
Nuestro Padre Jesús de la Humildad
La imagen de
Nuestro Padre Jesús de la Humildad es una creación del escultor e imaginero
Antonio Luis Troya y recibe culto en la Iglesia del Santo Ángel de Sevilla,
donde se presenta como una obra de profunda carga expresiva y cuidada ejecución
técnica.
La talla
alcanza una altura aproximada de 1,80 metros y está realizada en madera de
cedro real, material elegido por su calidad y durabilidad. La policromía,
aplicada al óleo, se resuelve en una gama de tonos cálidos que refuerzan el
naturalismo de la anatomía y aportan veracidad a la escena representada. Según
palabras del propio autor, la imagen plasma el instante posterior a la
sentencia de muerte, cuando Jesús se dispone a cargar con la cruz e iniciar el
camino hacia el Calvario. Esta idea se traduce plásticamente en una figura que
avanza, marcada por las huellas del sufrimiento de la Pasión, pero con una
actitud firme y decidida.
El cuerpo
adopta un leve giro hacia el lado derecho, tanto en el torso como en el rostro,
lo que acentúa la sensación de movimiento y dinamismo. La mirada, suavemente
descendente, no es derrotada, sino intensa y valiente, buscando un diálogo
silencioso con el fiel que la contempla. A pesar del dolor evidente, el
conjunto transmite una serena fortaleza interior y una aceptación consciente
del sacrificio.
El rostro, con
la cabeza ligeramente inclinada hacia adelante, combina rasgos de marcada
virilidad con una expresión sosegada. Las facciones, bien proporcionadas y de
gran fuerza plástica, se articulan mediante volúmenes definidos que destacan
los pómulos prominentes, la frente amplia y el entrecejo suavemente fruncido,
signo de cansancio y concentración. La nariz, de perfil aguileño y carácter
semita, refuerza el realismo de la imagen. Los ojos, abiertos y de tonalidad
miel, aparecen fatigados, pero mantienen una intensidad que refuerza el
carácter comunicativo de la talla. La boca, entreabierta y de gesto contenido,
permite apreciar dientes y lengua, recurso que subraya el naturalismo y sugiere
la acción de dirigirse al espectador.
Detalle del rostro
El cabello, largo y dispuesto en
mechones tallados con soltura, presenta un acusado movimiento y un notable
volumen, en armonía con la barba rizada, de tratamiento minucioso. La corona de
espinas, de gran tamaño e irregular trazado, está tallada también en madera de
cedro y rematada con largas y afiladas espinas de acacia, que intensifican el
dramatismo del conjunto. En el rostro y el cuero cabelludo se aprecian las
heridas causadas por las espinas, de las que mana la sangre mezclada con el
sudor, especialmente visible en las sienes y la frente, aportando un alto grado
de verismo y reforzando el carácter pasionista de la imagen.
Detalle del rostro
Finalmente, destaca la morfología de su ante pie que
corresponde claramente a un tipo de pie cuadrado con el primer de igual
longitud que el segundo.
Detalle del
pie
Esquema de la
morfología del antepie
Por Andrés Carranza Bencano





