viernes, 16 de febrero de 2024

 EL PIE Y LOS NAZARENOS DE SEVILLA

Nuestro Padre Jesús de La Sentencia

Nuestro Padre Jesús de la Sentencia

Nuestro Padre Jesús de la Sentencia es una talla de madera de pino, para vestir, de 1654. Según consta en el contrato hallado por Enrique Repetto en el Archivo de Protocolos en 1930, es obra del escultor y pintor sevillano Felipe Morales Nieto (ver), a quien se le encargó la realización de otras siete figuras de fariseos, en pasta de madera,  para la hermandad: “una cabeza de Nuestro Señor Jesucristo con su cuello y hombros hasta medio pecho y sus manos con sus muñecas hasta el codo y sus pies y piernas hasta las rodillas y siete cabezas con sus pescuezos y manos de figuras de fariseos”,

Estas siete imágenes secundarias forman, junto a Nuestro Padre Jesús de la Sentencia, el misterio de la Hermandad de la Macarena. El paso representa el pasaje evangélico donde Jesucristo es presentado al pueblo y sentenciado a muerte después, ante la presencia de Poncio Pilato.

Este conjunto escultórico estuvo completo hasta 1659, pero los siete fariseos fueron sustituidos por nuevas figuras de judíos en 1679 y cambiados de nuevo a lo largo de los siglos, siendo la composición actual obra del imaginero Antonio Castillo Lastrucci (ver) de 1929, que lo reformó en 1938 y amplió dos años después excepto uno de los soldados romanos, obra de Luis Álvarez Duarte (ver). Ha sufrido a lo largo del tiempo transformaciones hasta en cinco ocasiones en cuanto a la disposición de las figuras.

El antiguo misterio fue vendido a la Hermandad de Yedra de Jerez de la Frontera.

Antiguo misterio

La imagen del Cristo de la Sentencia fue restaurada en 1933 por el escultor sevillano Antonio Castillo Lastrucci (ver).

En 1954, Antonio Eslava Rubio (ver), uno de los discípulos de Castillo Lastrucci, realizó unas nuevas manos para el Cristo, en 1960 restauró los brazos y la corona de espinas, y seis años más tarde reparó los pies además de crear otras manos nuevas.

Finalmente, en 1984, el profesor Francisco Arquillo Torres realizó una restauración completa de la talla del Cristo de la Sentencia, de tal modo que lo que persiste de la talla primitiva es solamente el rostro.

El Señor de la Sentencia muestra una faz de gran nobleza, coincidiendo casi todos los analistas en destacar los rasgos afilados de su rostro y la minuciosidad de los rizos de su barba (propio de los denominados "escultores de pasta" del siglo XVII como era Felipe Morales).

La cara de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia

Detalle de la cara de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia

Detalle de los pies de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia

Al ser una imagen diseñada para ser vestida con telas naturales, a lo largo de su historia ha portado túnicas de gran valor histórico artístico. Juan Manuel Rodríguez Ojeda (ver) en 1889 bordó una sobre terciopelo morado y en 1910 otra decorada con elementos vegetales. Es muy popular la que se estrenó en 1960 donada por Juanita Reina, obra bordada por Ángela Navarro Calderón siguiendo el diseño neo-rrenacentista de Joaquín Castilla. En el año 2005, una donación permitió que el taller de Charo Bernardino recreara sobre un tafetán de seda bordado en oro la túnica representada en el libro de reglas de 1720.

El paso del Cristo de la Sentencia que mora actualmente en la Basílica de la Macarena, salió del taller de Juan Pérez Calvo.

La talla es de obra es Rafael Fernández Toro y los ángeles y los medallones de Luis Ortega Bru (ver). El dorado fuera realizado, primero por Antonio Sánchez, y años más tarde por Luis Sánchez Jiménez.

Detalle del Paso del Misterio de la Sentencia