viernes, 4 de agosto de 2023

 SIMBOLISMO DEL PIE EN LA PINTURA

Susana en el baño. Tintoretto.


Susana en el Baño. Tintoretto. 1560 y 1565. Óleo sobre lienzo. 147 x 194 cm. Museo de Historia del Arte de Viena. Austria (ver crédito)


Esta obra se basa en un pasaje de la Biblia, del Antiguo Testamento, del libro de Daniel (ver), aunque parece ser que tiene varios orígenes.

Este pasaje ha inspirado a numerosos artistas, especialmente durante el Manierismo y el Barroco, porque permite estudiar la anatomía femenina y representar el desnudo femenino, no consentido en los temas religiosos.

Es la historia de Susana, una bella joven esposa del rico judío Joaquín, que se baña en el rio, sin percatarse de que es observada por dos ancianos libidinosos.

Estos viejos llegan a proponerle acciones deshonestas, bajo la amenaza de que si no les satisface la acusaran de adulterio, por dirigirse sola al rio, sin sus doncellas, para encontrarse con un joven.

Efectivamente, al ser rechazados por Susana, la acusan falsamente de adulterio y es castigada con la muerte.

Es salvada por la intervención de Daniel que prueba a falsedad de la imputación y determina la consiguiente condena a muerte de los ancianos.   

Tintoretto, en esta obra no representa el momento dramático de la acusación de los ancianos, sino que elige el momento anterior al desarrollo de la historia, cuando los dos ancianos la observan con lujuria, con lo que desarrolla una escena erótica con un gran simbolismo, y hasta cierto punto cómica, dado que uno de los ancianos es representado tirado en el suelo.   

Susana es el centro de atención a pesar que se presenta en la zona derecha de la composición, pero con una luz intensa que resalta su belleza. 




Los viejos se sitúan a la izquierda de la composición, en los extremos de un seto de rosas que los separa de Susana. 

Uno de ellos está de pie al fondo de la composición y el otro en primer plano, agachado mostrando la calva de su cabeza, con una túnica roja que indica peligro y lujuria. 



Entre Susana y este seto se disponen una serie de objetos, a modo de bodegón, como el espejo en que se mira Susana, el paño de seda blanco para secarse y el frasco de perfume. El blanco de las flores del seto y estos objetos representan la inocencia y la pureza.



A la derecha, detrás de Susana, en la rama de un arbusto de sauco, vemos posada a una urraca que representa la inminente difamación.



Al fondo del lado derecho, detrás de un anciano, se abre una zona ajardinada con una familia de patos nadando en el rio, que simbolizan la lealtad. Los postes del arco de entrada están diseñados como cariátides. 



A la izquierda del seto, detrás del anciano agachado, se abre un amplio jardín con un rio, prados y bosques y unos ciervos en la orilla del rio, que representan el deseo y la lujuria.

La representación esquemática de Venecia en la parte pequeña izquierda sugiere que Susana, en la parte más grande derecha, simboliza la ciudad laguna de Venecia (la Patria de Tintoretto).

A mediados del siglo XVI, Venecia estaba amenazada por el imperio Otomano de Solimán el Magnífico. La dominación se extiende al área de la antigua Babilonia, donde tiene lugar la historia representada por Tintoretto.

En consecuencia, los dos viejos, en la pintura, son emblemáticos de los otomanos que desean la bella y rica ciudad de Venecia. 

La obra, también puede interpretarse como una crítica a la sociedad Veneciana de la época, donde numerosas prostitutas se consideraron responsables de enfermedades venéreas, como la sífilis, que constituyeron una epidemia en Venecia.

En este sentido, se puede interpretar que Tintoretto no denuncia a las prostitutas, sino a los hombres que en sus persistentes lujurias siguen utilizando sus servicios.



Susana, con la acción de secarse con la toalla el pie derecho, nos conduce al momento íntimo de la higiene de la joven que pudorosa se asea ajena a los hombres que la vigilan.

La práctica del lavado de los pies representa, al mismo tiempo, una actitud de humildad que nos limpia de todo orgullo y de todas las cosas que nos ensucian en nuestro camino espiritual, pues al igual que el polvo se pega a los pies de los viajeros, muchas cosas negativas se pueden adherir a nuestras vidas. 


Lavatorio de pie