lunes, 18 de marzo de 2024

 PATOLOGIA DEL PIE EN LA PINTURA

Hallux Valgus

San Juan Bautista en el desierto. Bartolomé Esteban Murillo. 

San Juan Bautista en el desierto. Murillo, Bartolomé Esteban. 1665-1666. Óleo sobre lienzo. 197 x 116 cm. Museo de Bellas Artes de Sevilla. Sala V. Procede de la Iglesia del Convento de los Capuchinos

Sobre un fondo de paisaje, aparece la figura de san Juan Bautista, aislado y como anacoreta (persona que vive en un lugar solitario, dedicado a la contemplación y a la penitencia) en el desierto, de pie y mirando hacia el cielo como pidiendo a Dios poder cumplir bien su misión de anunciar al Mesías.

Su indumentaria viene referida en los evangelios, así viste una túnica corta o sayo o áspero cilio tejido de pelo de camello, que le cubre hasta la mitad de las piernas y los brazos, y un ceñidor de piel de cabra a la cintura.

Sobre la túnica porta un mantón rojo como símbolo de su glorioso martirio.

Entre sus manos lleva una cruz de cañas con una filacteria (la cinta con inscripción que aparece al final de la cruz) en la que figura la inscripción: Ecce Agnus Dei (este es el cordero de Dios).

Precisamente en la parte inferior se puede se puede contemplar a un cordero que es al mismo tiempo símbolo de san Juan y de Cristo, pues es considerado por los evangelistas el último de los profetas que anunció la venida del Mesías, por lo que su atributo personal y constante es el Agnus Dei o Cordero Divino.

Detalle del cordero

De mediana edad, con barba larga y cabello desgreñado, su rostro y su cuerpo acusan los rigores de la vida de penitencia en desierto.

Sus pies descalzos y con deformidad en Hallux Valgus nos muestran su humildad y pobreza. 

Detalle del pie Izquierdo