jueves, 29 de enero de 2026

EL PIE Y LOS NAZARENOS DE SEVILLA

Nuestro Padre Jesús de la Humildad. Iglesia del Santo Ángel.

Nuestro Padre Jesús de la Humildad

La imagen de Nuestro Padre Jesús de la Humildad es una creación del escultor e imaginero Antonio Luis Troya y recibe culto en la Iglesia del Santo Ángel de Sevilla, donde se presenta como una obra de profunda carga expresiva y cuidada ejecución técnica.

La talla alcanza una altura aproximada de 1,80 metros y está realizada en madera de cedro real, material elegido por su calidad y durabilidad. La policromía, aplicada al óleo, se resuelve en una gama de tonos cálidos que refuerzan el naturalismo de la anatomía y aportan veracidad a la escena representada. Según palabras del propio autor, la imagen plasma el instante posterior a la sentencia de muerte, cuando Jesús se dispone a cargar con la cruz e iniciar el camino hacia el Calvario. Esta idea se traduce plásticamente en una figura que avanza, marcada por las huellas del sufrimiento de la Pasión, pero con una actitud firme y decidida.

El cuerpo adopta un leve giro hacia el lado derecho, tanto en el torso como en el rostro, lo que acentúa la sensación de movimiento y dinamismo. La mirada, suavemente descendente, no es derrotada, sino intensa y valiente, buscando un diálogo silencioso con el fiel que la contempla. A pesar del dolor evidente, el conjunto transmite una serena fortaleza interior y una aceptación consciente del sacrificio.

El rostro, con la cabeza ligeramente inclinada hacia adelante, combina rasgos de marcada virilidad con una expresión sosegada. Las facciones, bien proporcionadas y de gran fuerza plástica, se articulan mediante volúmenes definidos que destacan los pómulos prominentes, la frente amplia y el entrecejo suavemente fruncido, signo de cansancio y concentración. La nariz, de perfil aguileño y carácter semita, refuerza el realismo de la imagen. Los ojos, abiertos y de tonalidad miel, aparecen fatigados, pero mantienen una intensidad que refuerza el carácter comunicativo de la talla. La boca, entreabierta y de gesto contenido, permite apreciar dientes y lengua, recurso que subraya el naturalismo y sugiere la acción de dirigirse al espectador.

Detalle del rostro

El cabello, largo y dispuesto en mechones tallados con soltura, presenta un acusado movimiento y un notable volumen, en armonía con la barba rizada, de tratamiento minucioso. La corona de espinas, de gran tamaño e irregular trazado, está tallada también en madera de cedro y rematada con largas y afiladas espinas de acacia, que intensifican el dramatismo del conjunto. En el rostro y el cuero cabelludo se aprecian las heridas causadas por las espinas, de las que mana la sangre mezclada con el sudor, especialmente visible en las sienes y la frente, aportando un alto grado de verismo y reforzando el carácter pasionista de la imagen.

Detalle del rostro

Finalmente, destaca la morfología de su ante pie que corresponde claramente a un tipo de pie cuadrado con el primer de igual longitud que el segundo.

Detalle del pie

Esquema de la morfología del antepie

Por Andrés Carranza Bencano