EL PIE Y LOS CRUCIFICADOS DE SEVILLA
Crucificados menores. Crucificado de marfil. Sacristía de la Iglesia del Salvador.
Crucificado de Marfil. Anónimo sevillano. Hacia 1700
EL PIE Y LOS NAZARENOS DE SEVILLA
Santísimo Cristo de los Afligidos. Calle Feria.
En la calle
Feria, a continuación de la Iglesia de san Juan de la Palma, existe una ventana
con reja y a través de la cual se puede apreciar el “Santísimo Cristo de los
Afligidos”, sobre una peana cubierta de azulejería artística.
Calle Feria
numero 2
Aparece sentado
con túnica y corona y parece representar el momento de la burla al Señor, tras
ser azotado y coronado de espinas (muy difícil de fotografiar por los reflejos
del cristal que lo cubre).
Santísimo Cristo
de los Afligidos
Detalle
La imagen
actual podría ser obra de José Merino Román, aunque otros la atribuyen a José
Sanjuán Navarro. Lo cierto es que fue realizada para sustituir a la original
que fue destruida por las “hordas anticlericales” que asaltaron la Iglesia
durante la Guerra Civil en 1936. La imagen original procedía del desaparecido
“Convento Regina”, exclaustrado en 1835 y derribado posteriormente, que se
situaba muy cerca de San Juan de la Palma, concretamente en la calle Regina,
que toma su nombre del mencionado convento. En dicho convento, el Cristo de los
Afligidos recibía culto tras una ventana, por lo que se decidió que en el nuevo
emplazamiento no perdiera esa condición de ser visible por todos los devotos
que pasaran por delante caminando por la calle.
Detalle de la
peana
Detalle de los
pies del Santísimo
Por Andrés Carranza Bencano
EL PIE Y LOS NAZARENOS DE SEVILLA
Cristo de los Afligidos. Iglesia del Salvador.
Antes de llegar a la cabecera del templo, uno de los retablos que despierta mayor interés es el dedicado al Cristo de los Afligidos, una imagen de profundo carácter devocional que representa a Jesucristo como Nazareno en su camino hacia el Calvario.
La escultura, realizada en madera
policromada y concebida como imagen de vestir, capta con gran sensibilidad el
instante en que Cristo soporta el peso de la cruz, reflejando el sufrimiento
físico y la serena aceptación del sacrificio redentor.
Cristo de los Afligidos
La talla ha sido tradicionalmente atribuida al escultor
Gaspar Ginés y fechada hacia 1635, aunque su autoría ha sido objeto de diversas
investigaciones.
Durante mucho tiempo pasó relativamente desapercibida para
el gran público, pero la restauración llevada a cabo por Enrique Gutiérrez
Carrasquilla permitió recuperar la riqueza de su policromía, la delicadeza de
su modelado y la extraordinaria expresividad de su rostro, revelando una imagen
de notable valor artístico.
Detalle del rostro del
Uno de los elementos más singulares de esta representación
es la cruz que porta Cristo. Se trata de una pieza excepcional revestida con
placas de carey y enriquecida con cantoneras de plata, reflejo del gusto barroco.
Retablo del Cristo de los Afligidos
La advocación de Cristo de los
Afligidos enlaza con una antigua espiritualidad centrada en el consuelo de
quienes sufren y en la oración por las almas del purgatorio, una devoción muy
arraigada en la Sevilla barroca. Hoy, este retablo continúa siendo uno de los
espacios de mayor riqueza artística y espiritual de la Iglesia del Salvador,
donde escultura, arquitectura y simbolismo se integran en un conjunto de
extraordinaria belleza.
EL PIE Y LOS NAZARENOS DE SEVILLA
Cristo de la Humildad y Paciencia. Iglesia del Salvador.
Cristo de la Humildad y Paciencia
El Cristo de la
Humildad y Paciencia constituye una de las imágenes más singulares y emotivas
que se conservan en la Iglesia Colegial del Divino Salvador de Sevilla. Recibe
culto en un retablo barroco situado junto a la puerta que comunica el templo
con el Patio de los Naranjos. Aunque este altar fue concebido originalmente
para albergar la imagen de San Cristóbal, patrón del gremio de los guanteros
que costeó su construcción, hoy está presidido por esta conmovedora
representación de Cristo en los momentos previos a la Crucifixión.
El retablo fue
ejecutado entre 1732 y 1734 por el ensamblador José Maestre y posteriormente
dorado por Francisco Lagraña en 1757.
Retablo del Cristo de la Humildad y Paciencia
La imagen del
Cristo de la Humildad y Paciencia fue tallada en 1696 por el escultor Antonio
Cardoso de Quirós, uno de los imagineros más interesantes de la Sevilla de
finales del siglo XVII. La documentación conservada demuestra que la obra fue
promovida por la Obra Pía de los Pobres vinculada a la colegial, quedando
reflejados en las actas de la época los gastos ocasionados por su ejecución,
policromía y estofado. Sin embargo, la autoría permaneció desconocida durante
siglos hasta que los estudios del profesor José Roda Peña permitieron
atribuirla con fundamento a Quirós, basándose tanto en criterios estilísticos
como en la estrecha relación que el escultor mantuvo con la Hermandad
Sacramental del Salvador, de cuya junta de gobierno llegó a formar parte.
La talla
representa a Cristo sentado sobre una roca, con la cabeza apoyada en una mano y
la mirada perdida en profunda meditación. Se trata de una iconografía conocida
como la Humildad y Paciencia o Cristo de la Espera, que muestra al Redentor
después de los tormentos sufridos y antes de ser clavado en la cruz. El
escultor logró transmitir con extraordinaria sensibilidad una mezcla de dolor
contenido, resignación y serenidad espiritual. Su anatomía revela las huellas
de la Pasión, mientras que el rostro expresa una intensa humanidad que invita
al recogimiento y la contemplación.
Cristo de la Humildad y Paciencia
Detalle del
La composición
se inspira directamente en modelos difundidos por los grabados de Alberto
Durero, especialmente los pertenecientes a la serie de La Pequeña Pasión, que
popularizaron por toda Europa esta representación de Cristo pensativo y
sufriente. Gracias a estas estampas, el tema alcanzó una enorme difusión en la
imaginería barroca, encontrando en la obra de Quirós una de sus
interpretaciones más logradas en Sevilla.
Grabado de Alberto Durero
La devoción a
esta imagen quedó consolidada desde fechas muy tempranas. Ya en un inventario
de 1697 se describía el altar donde recibía culto, acompañado de una cruz,
potencias de plata y ricos ornamentos textiles. Entre las piezas más destacadas
que conserva figura una hermosa muceta de terciopelo carmesí bordada en el
siglo XVIII, utilizada tradicionalmente durante los cultos y el besapiés del
Jueves Santo.
Especial
interés poseen también las potencias y la corona de espinas de plata que luce
en determinadas ocasiones. Estas piezas fueron donadas por Juan Antonio
González Valdés, un devoto sevillano fallecido en Zacatecas, en el entonces
Virreinato de Nueva España. Fabricadas probablemente por un platero mexicano,
emprendieron un largo viaje desde Veracruz hasta Cádiz y, tras varios años de
litigios sucesorios, llegaron finalmente a Sevilla en 1738. Desde entonces
constituyen uno de los elementos más valiosos asociados a la imagen, testimonio
de los vínculos espirituales y culturales que unían Sevilla con los territorios
americanos.
La
restauración realizada por Gutiérrez Carrasquilla permitió recuperar buena
parte de los valores originales de la escultura, resaltando la calidad de su
modelado, la expresividad de sus facciones y la delicada policromía que
caracteriza la producción de Antonio de Quirós.
Más de tres
siglos después de su creación, el Cristo de la Humildad y Paciencia continúa
siendo una de las imágenes de mayor fuerza espiritual del templo. Su serena
actitud, resume con extraordinaria intensidad el mensaje cristiano de
aceptación, fortaleza y confianza ante el sacrificio redentor.
Por Andrés Carranza Bencano
EL PIE Y LOS CRUCIFICADOS DE SEVILLA
Crucificados menores. Iglesia del Salvador II.
La capilla bautismal originalmente
estuvo vinculada a la administración del sacramento del bautismo, pero en la
actualidad está dedicada a San Miguel Arcángel, cuya imagen preside la
estancia.
En una vitrina lateral podemos observar
una magnifica talla en madera policromada, de autor anónimo y fechada hacia 1500.
Crucificado. Anónimo. Hacia 1500
Detalle del rostro
Detalle del paño de pureza
Detalle de los pies
Por Andrés Carranza Bencano
EL PIE Y LOS CRUCIFICADOS DE SEVILLA
Crucificados menores. Iglesia del Salvador I.
La capilla bautismal originalmente
estuvo vinculada a la administración del sacramento del bautismo, pero en la
actualidad está dedicada a San Miguel Arcángel, cuya imagen preside la
estancia.
En una vitrina lateral podemos observar
una magnifica talla en marfil de finales del siglo XVI.
Crucificado. Anónimo sevillano. Finales del XVI. Marfil
Detalle del rostro
Detalle del paño de pureza
Detalle de los pies
Por Andrés Carranza Bencano