domingo, 26 de noviembre de 2023

 EL PIE Y LA PASION DE CRISTO EN LA PINTURA

VÍA DOLOROSA.

Cristo abrazado a la Cruz. El Greco. 

Cristo abrazado a la Cruz. El Greco. Hacia 1620. Óleo sobre lienzo. 108 x 78 cm. Museo del Prado. Sala 008B

La obra procede del desaparecido Museo de la Trinidad afecto por las leyes secularizadoras de Mendizabal (1835-1837) y llegó al Museo del Prado en 1872.

Las pinturas de Jesús llevando la cruz a cuesta en su ascensión al Monte Calvario fueron muy frecuentes en la iconografía cristiana haciendo referencia al papel simbólico de la Cruz como medio de salvación.

La obra muestra a Jesús en más de media figura con una túnica roja y un manto azul, llevando la cruz sobre su hombro izquierdo mientras lo abraza con las manos como si quisiera acariciarlo.

La imagen se potencia por la perspectiva de “sotto in su” (vista desde abajo hacia arriba) de la figura, que coloca al espectador en un punto de vista muy bajo.

La cabeza se eleva ligeramente y los ojos se muestran acuosos, llorosos y miran hacia arriba con sensación de resignación.

Sobre la cabeza, la corona de espinas es potenciada por un nimbo romboidal de naturaleza luminosa.

La corona de espinas, presenta un gran realismo, está compuesta por ramas que se ajustan a su frente y le han ocasionado heridas que provocan pequeñas gotas de sangre que destacan en su frente y su cuello.

Pero, su rostro no muestra signos de dolor o de cansancio por el martirio previo y el esfuerzo físico de cargar con la cruz.  


Detalle de la cara de Jesús

Destacan sus grandes y delicadas manos con las características uñas nacaradas de El Greco.


Detalle de las manos de Jesús

Como fondo aparece el característico cielo tormentoso de El Greco, sin ninguna referencia narrativa, para concentrar la máxima atención del espectador sobre la figura de Cristo abrazado a la Cruz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario