martes, 12 de mayo de 2026

 EL PIE Y LOS CRUCIFICADOS DE SEVILLA

Crucificado de la Iglesia del Sagrario.

En el lado del Evangelio del crucero se alza un imponente retablo marmóreo que constituye una de las expresiones más refinadas del barroco dieciochesco sevillano. La traza del retablo fue diseñada por el platero Tomás Sánchez Reciente. La ejecución en mármoles rojizos, blancos y polícromos y piedras nobles correspondió a Manuel Gómez.  

Retablo

Presidiendo la hornacina central se encuentra un extraordinario Cristo Crucificado, obra de Manuel Pereira, escultor de origen portugués vinculado a la escuela madrileña, realizado a comienzos del siglo XVII.

La imagen representa a Cristo aún vivo en la cruz, con una anatomía serena y de gran nobleza, alejada del dramatismo extremo para centrarse en una espiritualidad contenida y profundamente conmovedora. 

Cristo Crucificado

Detalle del rostro

Detalle del rostro

Detalle del paño de pureza

Detalle de los pies

Por Andrés Carranza Bencano

 EL PIE Y LOS CRUCIFICADOS DE SEVILLA

Crucificados menores. Iglesia del Sagrario.

Delante del Altar Mayor destaca la imagen de un crucificado menor de autor desconocido.

Crucificado

Detalle del rostro

Detalle del paño de pureza y de las rodillas

Detalle de los pies

Por Andrés Carranza Bencano

lunes, 11 de mayo de 2026

EL PIE Y LA PIEDAD EN SEVILLA

Santísimo Cristo de la Misericordia. Iglesia del Sagrario. Pedro Roldán.

El núcleo iconográfico del actual retablo mayor de la iglesia del Sagrario se centra en el gran relieve del Descendimiento de Cristo, una de las composiciones más admiradas de Pedro Roldán.

La escena representa el momento en que el cuerpo de Cristo es descendido de la cruz por José de Arimatea y Nicodemo, mientras la Virgen lo recibe en una sobrecogedora Piedad. 

Las figuras de las tres Marías y San Juan intensifican el dramatismo emocional del episodio, convirtiendo esta obra en una de las cumbres del barroco escultórico sevillano. 

Retablo Mayor

Descendimiento de Cristo

 Detalle de la Piedad

María Magdalena

José de Arimatea y Nicodemo

La Virgen

San Juan Bautista

Tras la restauración del Cristo de la Misericordia, este fue expuesto aisladamente en el centro del presbiterio, lo que proporcionó la oportunidad de fotografiarlo a baja altura.

Imagen del Cristo

Detalle del rostro

Detalle del rostro

Detalle del brazo derecho

Detalle de la mano derecha

Detalle de la mano izquierda

Detalle del tórax con la herida de la lanzada

Detalle del paño de pureza

Detalle de las rodillas

Detalle de los pies

Por Andrés Carranza Bencano

EL PIE Y LOS CRUCIFICADOS DE SEVILLA

Crucificados menores. Iglesia del Sagrario.

En el muro de la epístola, la capilla de santa Bárbara.  Delante de Santa Barbara, un pequeño crucifijo de autor anónimo.

 Crucificado

Detalle del Crucificado

Por Andrés Carranza Bencano 

martes, 28 de abril de 2026

EL PIE Y LOS CRUCIFICADOS DE SEVILLA

Crucificados menores de Marfil. Museo del santo Ángel. 

Crucificado de marfil. Anónimo. Siglo XVII

Crucificado de marfil. Detalle

Crucificado de marfil. Detalle

Crucificado de marfil. Detalle

Por Andrés Carranza Bencano

 EL PIE Y LOS CRUCIFICADOS DE SEVILLA

Crucificados menores. Museo del santo Ángel. 

Dosel del Crucificado. Anónimo. Siglo XVIII. Madera tallada y policromada

Detalle del rostro. Anónimo. Siglo XVIII. Madera tallada y policromada

Detalle de los pies. Anónimo. Siglo XVIII. Madera tallada y policromada

Crucificado. Anónimo. Siglo XVII. Plomo policromado

Crucificado. Detalle del paño de pureza y de las piernas

Crucificado. Detalle de los pies

Crucificado de marfil. Anónimo. Siglo XVII

Crucificado de marfil. Detalle

Crucificado de marfil. Detalle

Crucificado de marfil. Detalle

Crucificado. Anónimo. Siglo XVII. Madera tallada y policromada

Crucificado. Detalle


Crucificado. Detalle
Crucificado. Detalle
Cruz pintada con Cristo Crucificado. Anónimo. Siglo XVII. Óleo sobre tabla

Cruz pintada con Cristo Crucificado. Detalle
Cruz pintada con Cristo Crucificado. Detalle
Cruz pintada con Cristo Crucificado. Detalle

Por Andrés Carranza Bencano