jueves, 4 de mayo de 2023

 EL PIE Y LOS NAZARENOS DE SEVILLA

Nazareno. Iglesia de santa Isabel


Retablo del Nazareno de hacia 1630 que originalmente podría estar dedicado a San Juan Evangelista, por las águilas que lo coronan. 

Presenta seis pinturas en sus tramos superiores, cuatro de ellas representando a los Evangelistas.

En el cuerpo principal, dos pequeñas tallas de los apóstoles San Pedro y San Pablo.

En el centro un Nazareno de tamaño natural, obra de candelero del Siglo XVIII. 

Nazareno del siglo XVIII

Detalle del rostro


Detalle de los pies desnudos

 EL PIE Y LOS CRUCIFICADOS DE SEVILLA

Santísimo Cristo de la Salvación. Basílica de la Macarena.


El Santísimo Cristo de la Salvación se conserva en la Capilla Sacramental, situada a los pies de la nave de la epístola en la Basílica de la Macarena.

Es obra de Luis Ortega Bru de 1952 y no procesiona. 

Tiene tamaño académico y esta claramente inspirada en el barroco sevillano. 

Santísimo Cristo de la Salvación

Se trata de un Cristo muerto con la cabeza inclinada hacia el lado derecho, con los ojos y la boca entreabierta y el pelo recuerda más a soluciones roldanescas.

Detalle del rostro

El sudario, atado con una cuerda como en el “Cristo de la Buena Muerte” de Juan de Mesa, dejando al descubierto la cadera derecha, pero menos pesado y con pliegues más amplios.

Detalle del paño de pureza

Se configura con cuatro clavos al igual que su “Cristo de la Clemencia” de 1603. 

Detalle de los pies

Vino a sustituir a un antiguo crucificado, obra de Pedro nieto de 1630, que recuerda a las formas manieristas del Cristo de Burgos de Juan Bautista Vázquez “El Viejo” de 1573, con el que tuvo relaciones profesionales Andrés de Ocampo, tío y maestro de Francisco de Ocampo y Felguera y a su vez maestro de Pedro Nieto.

Antiguo Cristo de la salvación de Pedro Nieto

Había sido Titular de la Hermandad de la Macarena, realizando estación de penitencia junto con los otros dos pasos de la cofradía, el Cristo de la Sentencia y la Virgen de la Esperanza, hasta que en 1720 el Crucificado dejó de salir para quedar alojado en San Gil, donde finalmente se perdió  en el incendio de san Gil de 1936.

miércoles, 3 de mayo de 2023

 EL PIE Y LOS CRUCIFICADOS DE SEVILLA

Crucificado de la Iglesia de san Marcos.

En la Iglesia de san Marcos, el Presbiterio no tiene Retablo Mayor, solo la presencia de un Crucificado y una Inmaculada, ambas tallas del siglo XX.

Presbiterio

Se trata de un crucificado vivo, en una cruz plana con cuatro clavos.


Crucificado

La cabeza inclinada levemente hacia la derecha, sin corona de espinas. Los ojos abiertos con el entrecejo fruncido y la boca entreabierta mostrando los dientes. El pelo ondulado cae sobre los dos hombros, pero deja al descubierto la oreja izquierda.


Detalle del rostro

El paño de pureza anudado en el lado derecho sin cuerda y cayendo ampliamente por ambos laterales, cubre totalmente la pelvis sin dejar al descubierto la cadera.


Detalle del paño de pureza

Los pies están cruzados, el derecho sobre el izquierdo y fijados con dos clavos independientes. 


Detalle de los pies

lunes, 1 de mayo de 2023

 EL PIE Y LOS NAZARENOS DE SEVILLA

Jesús Cautivo. Iglesia de santa Marina

En la iglesia de santa Marina, al fondo de la nave del evangelio, se sitúa la Capilla Bautismal.

Entrada a la capilla Bautismal. Bóveda gallonada de la  capilla Bautismal

Es de planta cuadrada, sin espacio presbiteral, de bóveda gallonada, fue completamente rehecha a comienzos del siglo XX.

En ella se ubica la antigua pila bautismal, de mármol blanco y la imagen moderna de Jesús Cautivo, realizada en 1998 por Antonio Joaquín Dubé de Luque.

Frontal de la capilla Bautismal

La imagen se bendijo bajo la advocación de “Cristo Rey, Señor del Perdón” para una desaparecida agrupación de fieles y tras diversos avatares, el imaginero lo donó a la Hermandad bajo la advocación de “Padre Jesús Cautivo”. 

Es una imagen de vestir, que porta túnica lisa de terciopelo morado, realizado por hermanas costureras, y un cordón de oro que prende el cuello y las manos.  

Representa a Jesucristo tras su prendimiento en el Huerto de los Olivos y camino de su juicio, con expresión de docilidad, entrega y serenidad, con el entrecejo y la frente fruncidos, la boca entreabierta y señales de hematohidrosis, transmitiendo dramatismo y sentimientos de compasión. 

Jesús Cautivo

De gran perfección la talla de las manos y los pies desnudos. 


Detalle de los pies de Jesús Cautivo

 EL PIE Y LOS CRUCIFICADOS DE SEVILLA

Santísimo Cristo de la Buena Muerte. Iglesia de Ómnium Sanctorum. 

Retablo del Santísimo Cristo de la Buena Muerte

En la iglesia de Ómnium Sanctorum (ver), en la cabecera de la nave de la epístola, se sitúa el altar del Santísimo Cristo de la Buena Muerte, de 1690. 

Le acompañan las imágenes de la Virgen y san Juan, obras del siglo XVII, a ambos lados de la hornacina principal.

La talla es atribuida a Andrés de Ocampo de 1592, y procede de la parroquia de Santa Ana de Triana, donde era conocido como “Cristo de la Venia”, porque el párroco se inclinaba ante él, para pedirle permiso para empezar la misa. 

Llegó en los años cuarenta del siglo XX para sustituir al primitivo Cristo de la Buena Muerte, de mediados del siglo XIV, que fue quemado en los sucesos de 1936. Era un interesante crucificado medieval de madera policromada sobre una cruz arbórea.

Aunque no procesiona, en febrero de 2006 salió por los alrededores de la feligresía en solemne vía crucis.

Es una imagen fijada a un madero liso con tres clavos.

La herida de la lanzada es muy baja en el costado derecho y la sangre que brota termina en el paño de pureza

Santísimo Cristo de la Buena Muerte

Es un Cristo muerto con la cabeza inclinada hacia el lado derecho, con los ojos y la boca entreabiertos, el ceño fruncido, la nariz afilada y el pelo caído sobre el hombro derecho dejando al descubierto la oreja izquierda.


Detalle del rostro

El paño de pureza cubre totalmente la pelvis sin dejar al descubierto ninguna de las caderas.

Detalle del paño de pureza

Los pies fijados por un solo clavo, el pie derecho sobre el izquierdo y este es el que presenta mayor entrecruzamiento.




Detalle de visión frontal de los pies

Detalle de visión lateral de los pies

Autor: Andrés Carranza Bencano

 EL PIE Y LOS CRUCIFICADOS DE SEVILLA

Santísimo Cristo de las Almas. Hermandad de los Javieres. Iglesia de Ómnium Sanctorum. 

Capilla de la Hermandad de los Javieres

En el Séptimo tramo de la nave del Evangelio de la Iglesia de Ómnium Sanctorum (ver) se sitúa la capilla de la Hermandad de los Javieres. 


El Santísimo Cristo de las Almas fue encargado al escultor portugués José Luis Pires Azcárraga (hijo de padre portugués y madre santanderina y nacido en Cádiz en 1910)  en 1945 por el jesuita José Luis Diez, para el templo de esta orden en la calle Jesús del Gran Poder, según contrato firmado el 11 de abril de 1945, por el cual el imaginero portugués se comprometía a realizar la talla, en un periodo de tres meses, por un importe final de 6.500 pesetas y se obligaba a "mejorar", en lo que concierne a "anatomía y acabamiento", al que terminaba de tallar para la capilla de las Escuelas Salesianas de San Pedro de Triana, que a su vez estaba influido por el Cristo de la Buena Muerte, de la Hermandad de los Estudiantes, de Juan de Mesa. 

José Luis Pires Azcárraga. Su nombre real era Jose Luis Pires Gutiérrez

En 1947 se celebró el acto de bendición, pero su primera salida procesional la realizó el Martes Santo del año 1957, desde la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús (Iglesia de los Jesuitas), en un solo paso, completamente terminado.

Entre 1969 y 1979 salió Nuestra Señora de Gracia y Amparo a los pies de su Hijo en su mismo paso, hasta estrenar el suyo de palio en 1980. Desde 1977, la corporación, creada en 1955, reside en la Real Parroquia de Ómnium Sanctorum.

Fue reformado por Espinosa de los Monteros en 1956, que le retalló las piernas y adaptó una nueva cruz arbórea, en 1990 fue restaurado por Jesús Santos Calero y en 1998 por Juan Manuel Miñarro López, que levantó repintes, efectuó una limpieza general de la policromía y nueva corona de espinas. Curiosamente el Prof. Miñarro encontró, en el interior de la imagen, el documento que atestiguaba su autoría, dentro de un frasco de medicina, pues parece que Pirés padecía de estómago y tomaba unas determinadas pastillas para combatir el dolor.

El 21 de febrero de 1989 la iglesia de Ómnium Sanctórum fue objeto del asalto de unos ladrones que dañaron la imagen por lo que no procesionó en la Semana Santa de ese año, pero respetándose el lugar del Cristo que fue ocupado por cuatro nazarenos.

La talla está labrada en madera de pino de Flandes y tiene una altura de 168 centímetros.

La imagen representa a Cristo muerto, rígido, de musculatura correosa y poco matizada, fijado al madero con tres clavos.

Santísimo Cristo de las Almas

La cabeza está reclinada sobre el lado derecho, con la boca y los ojos entreabiertos, destaca los párpados y el entrecejo fruncido que muestran con vigor la magnitud del sufrimiento. La desviación del pelo y la barba deja al descubierto la oreja derecha. 


Detalle de la cabeza

El paño de pureza se anuda en el lado derecho, no presenta cuerda y cubre totalmente la pelvis.

Detalle del paño de pureza

Las piernas son muy robustas y los pies están fijados con un solo clavo, el pie izquierdo por debajo del derecho que presenta una gran rotación hacia dentro, determinando una gran angulación en la posición de ambos pies, la mayor de todos los crucificados que procesionan en Sevilla.

Detalle de los pies con gran entrecruzamiento

Autor: Andrés Carranza Bencano

viernes, 28 de abril de 2023

 EL PIE Y LOS CRUCIFICADOS DE SEVILLA

Cristo de la Salud. Capilla de Montesión. 

Retablo del Cristo de la Salud

En un retablo barroco, del siglo XVII, restaurado por Benjamín Domínguez López, situado en el muro lateral del Evangelio de la Capilla de Montesión (ver) se sitúa la imagen del santísimo Cristo de la Salud, de Ortega Brú, que es titular de la Hermandad, aunque no procesiona, pero que preside cada año un Vía Crucis. Solamente ha realizado una salida extraordinaria el 14 de noviembre de 2009, en el paso del Señor de la Oración, con ocasión del 450 aniversario de la fundación de la Hermandad.  

Se cree que la primera imagen fue “El Cristo de la salud o del Coral”, de finales del siglo XIV, atribuido a Pedro Millán, que actualmente se conserva en la iglesia del convento de santa Paula, de la orden Jerónima y que presidió las estaciones de penitencias de la Semana Santa hasta el siglo XVII.


Retablo del Cristo del Coral en la Iglesia del Convento de santa Paula

Según el historiador y Hermano Mayor, D. Hilario Arenas, la Hermandad debió establecerse, a finales del siglo XIV, en el Monasterio de santa Paula, pues en los Cabildos de 3 y 7 de abril de 1591 se dice: “para el Cristo Crucificado que es nuestro y está en el dicho convento de las señoras monja”. 

Cristo Crucificado cubierto con un cristal que dificulta la fotografía

Detalle del rostro

Detalle  del paño de pureza

Detalle de los pies

Según D. Alberto Ramírez, en 1574 se produjo el traslado de la Hermandad al Convento de Monte-Sión y una vez en ella, es otra imagen de crucificado a la que se rinden culto y la que hace Estación de Penitencia, desde el cabildo de 1590, hasta abril de 1668, en que se decidió suprimir este paso.

Se trata de una talla, realizado en pasta de madera y con rasgos indianos con una diadema de plata sobre su cabeza, donada por una hermana de esta cofradía (Catalina…) desde tierras americanas y que fue destruido durante el incendio de la capilla en los tristes acontecimientos de 1936.

Tras el fin de la guerra, el Mayordomo de la Hermandad, Luis Ruiz Muñoz Gallardo, encargó, pagó y donó a la Hermandad el actual crucificado a Luis Otega Bru en 1954, que se inspiró en el “Crucificado de la Conversión”, según consta en el Cabildo de Oficiales de 17 de julio de 1954: “Que el compareciente ha decidido donar a la Cofradía de la Sagrada Oración en el Huerto  y María Santísima del Rosario…….una imagen del crucificado de su propiedad, previamente bendecida por el Director Espiritual de la Hermandad Fray Buenaventura de C vega de la que es autor el imaginero D. Luis Ortega Brú”.

Se trata de una imagen realizada en madera de ciprés, que mide dos metros de extremos de pies a cabeza y uno noventa de mano a mano, que presenta una actitud expirante con el pecho alzado y la espalda separada del Santo Madero, inspirada en el Cristo de la Conversión del Buen ladrón de Montserrat. 

Cristo de la Salud de Ortega Brú

Es una obra conmovedora, de marcados rasgos que muestra una gran expresividad en el tormento que se desprende de su rostro, con espinas talladas. A Ortega Brú le gustaba llamarlo “Cristo de las Lágrimas”, quizás por la que vierte unos expresivos ojos sobre la mejilla derecha.

Ortega Brú, decía: Todas mis esculturas son desgarros. Mi arte es la expresión del alma de mis amigos que ha muerto luchando por un ideal. Son como sueños torturados (…). Los que me tachan de duro no saben que no puedo vender mi arte a los que solo quieren ver reflejados muñecos bonitos (….) el Cristo es como un grito desgarrado”.


Detalle del rostro
Detalle de la lágrima

Representa a un Cristo vivo sujeto a la cruz arbórea por tres calvos con un sudario sujeto por soga anudado en el lado derecho dejando visible la casi totalidad de la pierna. 

Detalle del paño de pureza

Las manos crispadas fijadas por las palmas


Detalle de las manos

Y los pies fijados con un solo calvo, con el pie derecho sobre el izquierdo. 

Visión frotal de los pies

Visión lateral de los pies