jueves, 6 de junio de 2024

 EL PIE Y LA PASION DE CRISTO EN LA PINTURA

MILAGROS 

La Resurrección de Lázaro en casa de Yago. Pietro Novelli.



En el centro de la escena, aparece un musculoso Lázaro que emerge del sepulcro y mira directamente hacia Cristo. 

Detalle de Lázaro y Jesús

Los hombres situados a la izquierda le están desatando las vendas que le sujetaban y retirándole el sudario que le cubría en la tumba.

A la derecha, en primer plano, está arrodillada una de las hermanas de Lázaro, quizá Marta, ya que es ella la que protagoniza el relato evangélico. 

Detalle de Marta

Su hermana, María, es probablemente la figura en la sombra que se halla justo detrás del resucitado y que une sus manos y mira a Cristo con devoción amorosa. 

Detalle de María

Las demás figuras están sin identificar, aunque deben de corresponder a los muchos judíos que se habían desplazado a la casa de Marta y María para consolarlas por la muerte de su hermano, y posiblemente la figura barbada de la derecha sea uno de los apóstoles. 

Detalle del apóstol

Hay en el cuadro una intensa gesticulación de manos, empezando por las de Cristo y Lázaro, que subraya el dramatismo del hecho que en él se narra. 

 EL PIE Y LA PASION DE CRISTO EN LA PINTURA

MILAGROS 

La Resurrección de Lázaro en casa de Yago. Giotto.

Resurrección de Lázaro en casa de Yago. Giotto. 1304-1306. Fresco. 200 x 175 cm. Capilla de Scrovegni. Padua (CC BY 3-0)

Los frescos de la capilla de los Scrovegni llamada también capilla de la Arena, por estar construida sobre la arena de un antiguo circo romano, es considerado como el trabajo más completo de Giotto.

Fue encargada por Enrico Scrovegni, un adinerado comerciante de Padua, hijo de un prestamista que Dante Alighieri lo había incluido entre los condenados al Infierno en su poema La Divina Comedia. Enrico quería con la construcción de la capilla redimir los pecados de su padre.

Entre los frescos de esta capilla se encuentra la “Resurrección de Lázaro”, que corresponde a un relato del Evangelio de san Juan (Jn 11: 32-45), con la que Giotto comienza la escenificación de la Pasión, ya que fue a consecuencia de este milagro, cuando los judíos quisieron prender y matar a Jesús.

A la izquierda de la composición se encuentra representada la figura de Jesús, ataviado con una túnica roja y un manto azulado anudado a la cintura. Tiene el brazo derecho levantado y con la mano derecha está bendiciendo.


Detalle de Jesús

Detrás de Jesús aparecen representados los apóstoles y a los pies en posición arrodillada están representadas las hermanas de Lázaro, María y Marta.

Detalle de Jesús con los apóstoles

Detalle de las hermanas María y Marta

En el centro de la composición destaca una figura ataviada con una túnica verde, tiene la mano derecha alzada, mientras que con la mano izquierda se toca la barbilla y en el rostro presenta una expresión de reflexión e incredulidad ante el milagro que ha presenciado.

Detalle de la figura de la túnica verde

En la parte derecha aparecen representado la figura de Lázaro en posición de pie, sostenido por otros familiares, con el rostro pálido, los ojos entreabiertos, envuelto en vendas, con las manos y los pies atados y amortajado.

Las mujeres situadas a la izquierda de Lázaro tienen el rostro cubierto para evitar el olor del muerto.

Detalle de Lázaro y las mujeres

A la derecha de Lázaro están representados los judíos que lloraban la muerte de Lázaro y son testigos del milagro

En la esquina derecha y, en primer término, con líneas paralelas a la montaña rocosa del fondo, está la piedra de la tapa del sepulcro, que es sostenida por otros dos personajes.

Detalle de los sepultureros


En el fondo hay pintado un paisaje muy esquematizado, pero lo suficientemente preciso para situar la escena y el contexto, se puede apreciar a la derecha la cueva, el cielo azul y algunos árboles.

EL PIE Y LA PASION DE CRISTO EN LA PINTURA

MILAGROS 

La Resurrección de Lázaro. Michelangelo Merisi de Caravaggio.

La resurrección de Lázaro. Caravaggio, Michelangelo Merisi. 1608-1609. Óleo sobre lienzo. 380 x 275 cm. Museo Nacional de Messina (CC BY 3.0)

Es un encargo del comerciante genoves Giovanni Battista de Lazzari para adornar el Altar Mayor de una capilla en la iglesia de los Padri Crociferi de Mesina.

Lamentablemente, muchos de los cuadros que Caravaggio pintó en su etapa final se encuentran bastante deteriorados. En este caso, los pigmentos se oxidaron rápidamente, dando al cuadro un tono rojizo oscuro que nos impide apreciar las casi treinta figuras pintadas en él.

Lázaro de Betania es, junto con la hija de Jairo y el hijo de la viuda de Naín, es una de las tres personas que Jesús devuelve a la vida.

Se cree que los modelos para los personajes fueron empleados del Hospital de la Cruz en Messina.

Cristo ordena imperativamente con el brazo en escuadra que Lázaro se levante y camine. 

Detalle de Cristo

Lázaro, exánime entre los brazos de sus hermanas, aún está a medio camino entre la vida y la muerte, por lo que mientras su cuerpo y su cabeza caen pesadamente, su mano responde intuitivamente al señor, alzándose hacia la luz. Realmente se muestra el cuerpo del muerto está ya putrefacto, pero al sentir la mano del Mesías, la vida vuelve a su ser.

Detalle de Lázaro

Detalle de Lázaro con Marta y María

Por Andrés Carranza Bencano

lunes, 27 de mayo de 2024

 EL PIE Y LOS CRUCIFICADOS DE SEVILLA

Cristo del Buen Suceso.

En el segundo tramo del muro del Evangelio de la Iglesia del Buen Suceso se sitúa el retablo del Crucificado del Buen Suceso, de José Fernando de Medinilla. 

Retablo del Crucificado del Buen Suceso

El crucificado, de 1,55 m., es obra de Rafael Barbero Medina de 1945 y sustituye el original de Francisco Antonio Ruiz Gijón, destruido durante los actos vandálicos anticlericales de la madrugada del 11 de mayo de 1931.

En este crucificado destaca sus grandes cabelleras que caen sobre los dos hombros y su paño de pureza que es muy corto y anudado a la derecha. 

 

Crucificado del Buen Suceso

Detalle de la cabeza

Detalle del paño de pureza

Visión anterior de los pies

Visión lateral de los pies

viernes, 24 de mayo de 2024

PATOLOGIA DEL PIE EN LA PINTURA

Pie egipcio

Retablo de la Iglesia de San Benito de Calatrava. Circulo de Juan Sánchez de Castro.


Retablo de la Iglesia de San Benito de Calatrava. Circulo de Juan Sánchez de Castro. Hacia 1480. Depósito de las Ordenes Militares desde 1908. Museo de Bellas Artes de Sevilla. Sala 1. 

Se trata de cuatro tablas en madera de roble procedentes del antiguo retablo mayor de la iglesia de san Benito de Calatrava, en la que se representan a ocho santos emparejados.

A finales del siglo XVII las tablas fueron sustituidas por otras encargadas a Valdés Leal y las originales se guardaron hasta ser depositadas en el Museo de las Ordenes Militares en 1908.

En el anverso aparece una cartela que dice:” La Autorización de su Majestad el Rey D. Alfonso XIII, Gran Maestre de las Ordenes Militares, acordaron los caballeros de las mismas residentes en Sevilla que estas cuatro tablas de su pertenencia fueran depositas en este museo conservando siempre su propiedad lo que verificó en 17 de febrero de 1908”. 

La segunda tabla representa a San Andrés (apóstol) y San Juan Bautista.

Segunda tabla con San Andrés y San Juan Bautista.

San Juan Bautista se representa en su iconografía con ropa de penitente (con ropa de cordero o camello), señalando al cordero, sobre una Biblia, que lleva una bandera de una cruz entre las patas, que representa a Jesús. 

Detalle de San Juan Bautista

Detalle de San Juan Bautista

Detalle del cordero, con la bandera, sobre la Biblia

Destaca la morfología del antepie egipcio, poco frecuente en las representaciones pictóricas. 

Detalle del pie derecho de morfología egipcia

Esquema de la morfología del antepie

jueves, 9 de mayo de 2024

 EL PIE Y LA PASION DE CRISTO EN LA PINTURA

CRUCIFIXIÓN 

Crucificado. Juan Gui Romano.

Crucificado. Gui  Romano, Juan. 1611. Óleo sobre lienzo. 400 x 265 cm. Procedencia: Asilo de la Mendicidad. Hogar de los Reyes. Ayuntamiento de Sevilla 1982









lunes, 6 de mayo de 2024

 EL PIE Y LOS CRUCIFICADOS DE SEVILLA

Santísimo Cristo de Buena Muerte. Iglesia de san Julián. Hermandad de la Hiniesta.

En la nave de la epístola de la Iglesia de san Julián, en un arcosolio de madera, se sitúa  el Cristo de la Buena Muerte de Antonio Castillo Lastrucci de 1938. 

Es una talla completa en madera de cedro policromada de 1,76 m. que sustituyó a la que se perdió en la iglesia de san Marcos en 1936 y que a su vez sustituyó a la imagen del circulo de Felipe de Ribas destruida en el incendio de San Julián de 1932.

Castillo utilizó como modelo a un empleado de la tienda de muebles Europa, que regentaba su hermano Manuel, llamado Manuel Gómez Lora.

Representa a Jesús crucificado y muerto, en el intermedio entre la lanzada y el descendimiento.

Talla del Cristo de la Buena Muerte

La cabeza, vencida hacia el lado derecho, presenta corona de espinas tallada, añadiéndosele potencias de orfebrería.

El rostro responde al modelo ideal de belleza masculina que Castillo va a aplicar a todas sus imágenes cristíferas. 

La dulce y serena concepción de la cabeza en general, y del rostro en particular, justifica la advocación de la Buena Muerte de Cristo.


Detalle sin las potencias

Detalle con las potencias

Detalle del rostro

El paño e pureza se anuda en la cadera derecha y deja al descubierto ese costado. 


Detalle del paño de pureza

La cruz, que es cilíndrica y arbórea, presentando en la parte superior el “titulus” con la razón de su condena escrita en hebreo, griego y latín.

La cruz original, que se encontraba afectada por xilófagos, fue sustituida por una réplica en 1991 realizada por José Pérez Delgado.

Detalle del Titulus

Las manos están fijadas a nivel de las palmas

Detalle de la fijación de la palma de la mano

Los pies están fijados con un solo clavo, el pie derecho sobre el izquierdo.

Detalle frontal de los pies

Detalle lateral de los pies

Detalle lateral de los pies