domingo, 14 de diciembre de 2025

TECNICAS QUIRURGICAS EN CIRUGIA DE PIE Y TOBILLO 

Alineación Metatarsal.

Instrumental

Corte, pinzas

Porta-agujas e Hilo

Separadores, pinza curva con dientes, pinza gubia

Periostotomo, Escoplos planos y martillo

Motor con Terminal de Sierra y Broca


Técnica Quirúrgica

Incisión curvilínea dorsal desde la silueta del 2º al 5º metatarsiano

Identificación del 2º metatarsiano rechazando los tendones extensores

Movimiento simultaneo de flexión plantar del 2º dedo y elevación del 2º metatarsiano para obtener la luxación dorsal de la 2ª articulación metatarso-falángica

Se repiten los mismos gestos en los metatarsianos 3º a 5º

Sección y extracción de la cabeza del 2º metatarsiano

Completada la sección y extracción de la cabeza en los 4 metatarsianos laterales

Exposición del área plantar y regularización del muñón del 2º metatarsiano.

Completada la regularización del muñón en los 4 metatarsianos laterales

Cierre, vendaje postoperatorio y bloqueo anestésico del nervio tibial posterior

Por Andrés Carranza Bencano

sábado, 13 de diciembre de 2025

PATOLOGIA DEL PIE EN LA PINTURA

Pie griego

Sagrada Familia, Juan de Uceda.

Sagrada Familia. Uceda, Juan de. 1623. Óleo sobre lienzo. 305 x 230 cm. Museo de Bellas Artes. Sala IV. Procede del Convento de la Merced Calzada de Sevilla por la Desamortización de 1840

Sagrada Familia (también llamada Las dos Trinidades o Trinidad en la tierra). El lienzo aparece dividido en un doble plano, uno superior de gloria y otro inferior terrenal.

El Niño Jesús centra la composición inferior entre san José y la Virgen, hallándose las tres figuras de pie, de frente y a tamaño natural.

Niño Jesús entre san José y la Virgen

El Niño lleva la cruz como símbolo de su sacrificio y extiende la mano a la Virgen creando una especie de dialogo entre ellos, al volver María su rostro y su mano hacia él.

Detalle del Niño y la Virgen

San José, portando en su mano izquierda una vara de azucenas, señala con la derecha al Niño y dirige su mirada hacia arriba mostrando al Salvador el Espíritu Santo en forma de paloma, que centra el coro de querubines.

Detalle de San José

La figura central del Niño, así como las manos y los rostros de los otros dos personajes quedan destacados, sobre un fondo más oscuro, por un foco de luz que desciende de la parte superior, a su vez fuertemente iluminada. Ya en un segundo plano cierra la composición un fondo de paisaje. (web oficial del Museo de Bellas Artes de Sevilla).

Detalle del Niño

Detalle de la Virgen

Detalle del Rompimiento de Gloria superior

Destaca la morfología del ante pie, tanto del Niño como de san José, que corresponde claramente a un tipo de pie griego con el primer dedo más corto que el segundo. Este tipo de pie se caracteriza por tener el segundo dedo más largo que el pulgar. Se conoce como griego debido a que en la mitología griega está asociado a las diosas y sus poderes. 

Detalle de los pies de san José

Detalle de los pies del Niño

Esquema de la morfología del antepie

Por Andrés Carranza Bencano

EL PIE Y LA PASION DE CRISTO EN LA PINTURA

VÍA DOLOROSA.

Cristo camino del Calvario. Juan de Roelas.

Jesús camino del Calvario. Roelas, Juan de. Hacia 1620. Óleo sobre lienzo. 138 x 131 cm. Museo de Bellas Artes de Sevilla. Sala IV. Procede de la Desamortización en 1845

Se trata del momento en el que a Jesús le cargan la tosca y pesada cruz en su hombro derecho, teniendo aun las manos atadas en la espalda por una gruesa soga desde el cuello, y a punto de iniciar el recorrido por la Vía Dolorosa.

Se presenta totalmente desnudo, solo cubierto con un ensangrentado paño de pureza.

Detalle del paño de pureza

El tratamiento compositivo concede un protagonismo absoluto a Cristo, aislándolo visualmente del entorno mediante un fondo oscuro y poco definido, recurso que intensifica la carga emocional del episodio y dirige la atención del espectador hacia el sufrimiento físico y espiritual del Redentor. 

La cruz, de madera desnuda, actúa como símbolo central del sacrificio redentor, mientras que la expresión resignada de Cristo subraya la aceptación voluntaria del sufrimiento.

Detalle del rostro de Jesús

Atribuido por Angulo al clérigo Roelas en 1925, por sus semejanzas de los tipos físicos y expresiones con los modelos, estilo y técnica de Roelas, señalando particularmente la visión realista del sayón situado a contraluz, recurso muy veneciano que aparece también en el lienzo “El Martirio de San Andrés” de este museo.

Detalle del sayón

Valdivieso indica que puede fecharse entre los años 1620 y 1624, atendiéndose a las características de esos momentos en la evolución del maestro (web oficial del Museo de Bellas Artes de Sevilla).

jueves, 11 de diciembre de 2025

INFECCIONES-EPIDEMIAS

Alfonso XII visitando a los coléricos de Aranjuez. José Bermudo Mateos.

Alfonso XII visitando a los coléricos de Aranjuez. Bermudo Mateos, José. 1887. Óleo sobre lienzo. 291 x 402 cm. Museo de Historia de Madrid, (ver) (CC BY 3.0)

El cuadro representa uno de los episodios más recordados del reinado de Alfonso XII: su visita al Hospital de Coléricos de Aranjuez durante la epidemia de cólera de 1885. En aquellos días, el monarca ordenó habilitar la Casa de Marinos como centro asistencial improvisado para atender a la población afectada. Pese al evidente riesgo para su propia salud, acudió personalmente a reconfortar a los enfermos y supervisar la atención médica, gesto que fue interpretado por la ciudadanía como una muestra excepcional de valentía y sentido del deber.

Alfonso XII de España (leer más), conocido como El Pacificador por su papel en la finalización de la Tercera Guerra Carlista y su impulso a la consolidación institucional de la Restauración, falleció pocos meses después, víctima de tuberculosis, en el Palacio de El Pardo a los 27 años. Su temprana muerte dejó viuda a la reina María Cristina de Habsburgo, quien asumió la Regencia hasta la mayoría de edad de su hijo, el futuro Alfonso XIII.

La pintura de Bermudo Mateos no solo documenta un momento de gran carga emocional, sino que también se ha convertido en un símbolo del modelo de monarquía cercana que Alfonso XII trató de encarnar. En Aranjuez, este episodio permanece vivo en la memoria local y se conmemora con una estatua dedicada al rey situada en la Plaza de la Constitución.

Por Andrés Carranza Bencano

MUERTE EN LA PINTURA

La Muerte Alfonso XII. Juan Antonio Benlliure y Gil.

Muerte de Alfonso XII (El último beso. Benlliure y Gil, Juan Antonio. 1887. Óleo sobre lienzo, 300 x 400 cm. Museo del Prado. Depositado en el Palacio Real de Pedralbes.  (ver) (CC BY 3.0)

El cuadro fue iniciado en Roma y concluido en Madrid, tal como indica la propia firma del artista. Benlliure, atento siempre al clima político y social de su tiempo, supo transformar un acontecimiento reciente y de fuerte carga emocional en un tema de gran impacto para las Exposiciones Nacionales. La obra obtuvo en la edición de 1887 un certificado de segunda medalla y fue adquirida por el Estado por una suma considerable, impulsada en gran parte por la relevancia del tema representado y por la sensibilidad que aún despertaba la muerte del joven monarca.

Alfonso XII había fallecido poco antes, el 25 de noviembre de 1885, víctima de tuberculosis. Tan solo tenía 28 años y murió en el palacio de El Pardo, dejando al país en una situación de incertidumbre política y a su familia sumida en el duelo. Benlliure recrea este momento con un tono íntimo y contenido, evitando el dramatismo excesivo y apelando a una emoción más silenciosa y recogida.

En el centro de la composición se sitúa la cama donde yace el cuerpo del rey, dispuesta con sencillez y rodeada de una penumbra que subraya la gravedad de la escena. A los pies del lecho se distinguen varias figuras, entre ellas el confesor del monarca, el cardenal Francisco de Paula Benavides Navarrete, y Antonio de Orleans, duque de Montpensier y suegro del soberano. Otros personajes permanecen medio ocultos, apenas insinuados entre las sombras, lo que refuerza la atmósfera de respeto y recogimiento.

Detalle del cardenal Francisco de Paula Benavides Navarrete, y Antonio de Orleans, duque de Montpensier

En la cabecera permanece la reina María Cristina de Habsburgo-Lorena, segunda esposa de Alfonso XII. Viste luto riguroso y sostiene un pañuelo con el que se enjuga las lágrimas, gesto que Benlliure capta con particular delicadeza. A su lado se encuentra la infanta María de las Mercedes, la hija mayor del matrimonio, afectada por la tristeza del momento.

Detalle de la reina María Cristina de Habsburgo-Lorena y la infanta María de las Mercedes

Al otro lado del lecho, la infanta María Teresa, todavía muy pequeña, se incorpora hacia el cuerpo inmóvil de su padre. Sostenida por su ama y con la inocencia reflejada en la mirada, se inclina para dar ese último beso que da título a la obra. La reacción de la niña, que observa a su madre sin comprender del todo la magnitud de lo que ocurre, añade un matiz profundamente humano a la escena.

Detalle de la infanta María Teresa, sostenida por su ama, dándole el último beso a su padre

El artista completa la composición con numerosos detalles que subrayan el carácter íntimo del momento: sobre la cama y el suelo alfombrado se esparcen flores frescas, algunas ya caídas, símbolo de homenaje y al mismo tiempo de fragilidad. El conjunto transmite una sensación de solemnidad contenida y muestra la capacidad de Benlliure para convertir un episodio histórico reciente en una imagen de alto valor emocional y artístico.

 Por Andrés Carranza Bencano

domingo, 7 de diciembre de 2025

EL PIE Y LA PASION DE CRISTO EN LA PINTURA

CRUCIFIXIÓN 

Calvario. Luis de Vargas. Catedral de Sevilla.

Calvario con donantes. Luis de Vargas.1560. Óleo sobre lienzo. Sacristía de los Cálices. Catedral de Sevilla


En la catedral de Sevilla se encuentra otra importante obra de Vargas, a pesar de su pequeño tamaño; se trata de una tabla que representa “El Calvario”, en la cual aparece la firma del artista. Aunque no está fechada, por su estilo puede datarse hacia 1560 y en ella el crucificado aparece sobre un fondo de tinieblas con la Virgen y san Juan al pie, a los que acompaña la presencia de un anónimo clérigo que será el donante de la pintura y que está acompañado por san Francisco.

Por Andrés Carranza Bencano

 CALZADO 

Retablo del Nacimiento de Cristo. Luis de Vargas.

Retablo del Nacimiento de Cristo. Vargas, Luis de. 1552-1555. Catedral de Sevilla

Además de la escena principal del Nacimiento de Cristo, el banco del retablo incorpora tres composiciones menores con la Anunciación, la Presentación y la Adoración de los Reyes, mientras que los laterales están ocupados por los cuatro evangelistas.

La composición, con el Niño desplazado hacia la izquierda, revela recursos propios del arte veneciano; y la joven con un niño que asoma a la derecha muestra una clara afinidad con el estilo de Tiziano. El grupo formado por la Virgen, el Niño y san José es más tradicional, pero resulta fundamental para comprender la evolución posterior de la pintura andaluza.

Grupo formado por la Virgen, el Niño y san José

La joven con un niño que asoma a la derecha

Destacan también los dos pastores situados en primer término. La cabeza del pastor que carga con el cabrito y sujeta a la cabra por los cuernos es, posiblemente, una de las representaciones más logradas y bellas del Renacimiento en Sevilla. Lleva una túnica roja como símbolo de la sangre derramada y representa al precursor de San Juan Bautista con el “cordero divino”. Si añadimos la vivacidad del conjunto —el juego entre la cabra y el niño.

Pastor que carga con el cabrito y sujeta a la cabra por los cuernos y el niño

Destaca la figura del pastor en primer plano, el perro jadeante a sus pies, la gavilla de paja y el cesto de pichones— nos situamos ante una escena que se aleja claramente de lo que cabría esperar de un pintor italiano, salvo quizá en el ámbito veneciano.

Pastor en primer plano, el perro jadeante a sus pies, la gavilla de paja y el cesto de pichones

Destaca la humildad y pobreza de los pastores que se muestra en el calzado del situado en primer plano.

Detalle del Calzado