miércoles, 22 de noviembre de 2023

 EL PIE Y LA PASION DE CRISTO EN LA PINTURA

CORONACIÓN DE ESPINAS

La coronación de espinas. José de Ribera.

La coronación de espinas. Ribera. José de. 1616-1618. Óleo sobre lienzo. 197 x 115 cm. Casa de las Dueñas. Sevilla

Una de las muchas piezas que aloja el Palacio de las Dueñas y particularmente una de las que supone un mayor atractivo de entre toda la riqueza cultural y artística que visitar en Sevilla.

Dentro del Palacio se encuentra destacando en la Antecapilla, junto a la entrada de la Sala de los Carteles.

Fue adquirido en Nápoles en 1816 por don Carlos Miguel, decimocuarto duque de Alba, como obra de Caravaggio.

Es una obra sobre la temática de la Pasión de Cristo (ver).

Se contempla la figura de Cristo en el centro del cuadro, sentado en un bloque de piedra, cubierto con un manto rojo que da movimiento a la escena, mientras dos personajes con gestos burlones, en segundo plano, le colocan una corona de espinas, mientras Él soporta pacientemente el escarnio.


Detalle del rostro de Jesús

El hombre de la izquierda sostiene con ambas manos el manto de Cristo y sonríe a su compañero, que se ocupa, con una especie de complacencia, en apretar con dos palos la corona de espinas contra la cabeza de Jesús. 



Detalle de los sayones

Los pies de Jesús muestran una morfología griega.


Detalle de los pies de Jesús

 PATOLOGIA DEL PIE EN LA PINTURA

Pie griego

La coronación de espinas. Francisco y Rodrigo Osona.


La Coronación de Espinas. Osona, Francisco y Rodrigo. Hacia 1500. Óleo sobre tabla. 126 x 84 cm. Museo del Prado. No expuesto


Esta y otras cinco tablas muestran la colaboración entre Rodrigo y Francisco Osona en el Museo del Prado.

Probablemente diseñadas como parte de un retablo, quizás procedan del Retablo Mayor de Santa María de Alicante.  

Por la diversidad en el tratamiento de las pinturas se puede adivinar la participación de algún otro miembro de su amplio taller, además de Rodrigo y su hijo Francisco.

El tema de la coronación de espinas (ver) es tratado muy particularmente dentro de un espacio de grandes edificios de porte renacentista.

En el centro de la composición se presenta a Jesús sentado con una túnica blanca. 

Detalle de Jesús

Destaca la violencia de la colocación de la corona de espinas con palos por parte de los sayones con expresividad de indiferencia.


Colocación con palos de la corona de espinas

En el ángulo inferior derecho otro sayón (semejante a otro cuadro de los mismos autores) (ver) entrega a Jesús la vara.

Detalle del sayón que entrega la vara

En el ángulo superior derecho la imagen de un espectador desde una ventana. 

Detalle del espectador

El pie descalzo de Jesús muestra una morfología de pie griego. 

Detalle del pie de Jesús

 EL PIE Y LA PASION DE CRISTO EN LA PINTURA

CORONACIÓN DE ESPINAS

La coronación de espinas. Francisco y Rodrigo Osona.


Esta y otras cinco tablas muestran la colaboración entre Rodrigo y Francisco Osona en el Museo del Prado.

Probablemente diseñadas como parte de un retablo, quizás procedan del Retablo Mayor de Santa María de Alicante.  

Por la diversidad en el tratamiento de las pinturas se puede adivinar la participación de algún otro miembro de su amplio taller, además de Rodrigo y su hijo Francisco.

El tema de la coronación de espinas (ver) es tratado muy particularmente dentro de un espacio de grandes edificios de porte renacentista,

En el centro de la composición se presenta a Jesús sentado con una túnica blanca. 

Detalle de Jesús

Destaca la violencia de la colocación de la corona de espinas con palos por parte de los sayones con expresividad de indiferencia.


Colocación con palos de la corona de espinas

En el ángulo inferior derecho otro sayón (semejante a otro cuadro de los mismos autores) (ver) entrega a Jesús la vara.


Detalle del sayón que entrega la vara

En el ángulo superior derecho la imagen de un espectador, a través de una ventana. 


Detalle del espectador

El pie descalzo de Jesús muestra una morfología de pie griego. 


Detalle del pie de Jesús

 EL PIE Y LA PASION DE CRISTO EN LA PINTURA

CORONACIÓN DE ESPINAS

La coronación de espinas. Caravaggio. 

Según el biógrafo de Caravaggio Giovanni Pietro Bellori, se realizó una coronación de espinas para el protector de Caravaggio, Vincenzo Giustiniani, y esta pintura es recordada en 1638 en las colecciones de Giustiniani.

Este cuadro es uno de los más bellos de Caravaggio y es uno de los varios que ejecutó sobre el tema de la coronación de espinas (ver)

El pintor utilizó como modelo a un hombre maduro, alejándose de los mancebos que empleaba en sus primeras épocas. 

La escena de tortura destaca por la fortísima impresión que provocan los soldados agresivos, distribución que caracteriza otros cuadros del pintor.

El tema del sufrimiento y el sadismo es ciertamente central para el trabajo. 

En el centro del lienzo se representa a Cristo a manos de dos hombres (a la derecha) con palos, que les sirven para colocar en la cabeza del condenado la corona de espinas, "un procedimiento rítmico y sádico." 


Colocación de la corona de espinas con palos

El Cristo, con la frente sobre el pecho, está vestido con un paño púrpura del cual sentimos su desnudez. 


Detalle del rostro de Jesús

La parte izquierda del lienzo está ocupada por un hombre armado, cuya armadura no se corresponde con la época, que observa la escena sin participar directamente, y que curiosamente es muy similar, en postura y estéticamente, a la figura del procónsul Egeas de la crucifixión de San Andrés.


Detalle del soldado con armadura

 PATOLOGIA DEL PIE EN LA PINTURA

Pie griego

La coronación de espinas. Leandro Bassano. 

La Coronación de espinas. Bassano, Leandro. 1590-1598. Óleo sobre pizarra. 54 x 49 cm. Museo del Prado. Sala 043


Esta obra se incluye en las “imágenes de devoción” que poseía Felipe II en el oratorio privado del Alcázar de Madrid.

La temática de la obra (ver) se desarrolla en una escena, apenas iluminada por una antorcha y un brasero, y presenta como gran curiosidad la presencia de una lágrima prominente en la mejilla de Cristo.  

Detalle de Jesús

Detalle de la cara de Jesús con una lagrima

Destaca el pie descalzo con morfología griega

Detalle del pie de Jesús

 EL PIE Y LA PASION DE CRISTO EN LA PINTURA

CORONACIÓN DE ESPINAS

La coronación de espinas. Leandro Bassano.

Esta obra se incluye en las “imágenes de devoción” que poseía Felipe II en el oratorio privado del Alcázar de Madrid.

La temática de la obra (ver) se desarrolla en una escena, apenas iluminada por una antorcha y un brasero, y presenta como gran curiosidad la presencia de una lágrima prominente en la mejilla de Cristo.  

Detalle de Jesús

Detalle de la cara de Jesús con una lágrima

Destaca el pie descalzo con morfología griega.


Detalle del pie

martes, 21 de noviembre de 2023

 PATOLOGIA DEL PIE EN LA PINTURA

Hallux Valgus

La coronación de espinas. Antón Van Dyck.


La coronación de espinas. Dyck, Anton van. 1618-1620. Óleo sobre lienzo. 225 x 197 cm. Museo del Prado. Sala 016B


Es una obra realizada por van Dyck en su periodo juvenil, cuando demuestra una gran influencia de la pintura veneciana.

La relación entre Van Dyck y su maestro Rubens debió ser muy importante, ya que el discípulo regaló esta obra al maestro cuando se marchó, en 1621, desde Amberes a Italia.

Rubens lo conservó en su colección personal hasta su muerte en 1640 y después fue adquirido por el rey de España Felipe IV, en la subasta de sus bienes, que la destinó al Monasterio de El Escorial, de donde pasó al Museo del Prado en 1839.

La obra está inspirada en un cuadro de su maestro, Rubens, pintado en 1601-1602 para la iglesia de Santa Cruz de Jerusalén de Roma, a su vez inspirado en un cuadro de Tiziano

La obra fue realizada en varias fases, de tal modo que la reflectografía infrarroja y las radiografías permiten observar la escena pintada primeramente, y determinar sus modificaciones que se pueden comparar con la otra versión que realizó del cuadro, que estaba en Berlín, cuando fue destruida en la segunda guerra mundial.  

El principal cambio es la eliminación de los dos soldados que estaban situados a la izquierda de la escena, como en la versión perdida, y que estaban prácticamente finalizados cuando el artista decidió ocultarlos.

Igualmente, se observan pentimentos (arrepentimientos), como un pie entre Cristo y el perro y una mano en el extremo izquierdo, junto al codo del verdugo.

Son varias las obras que Anton van Dyck dedicó a Jesucristo y esta se basa en el episodio narrado en los Evangelios de Mateo (27:29), Marcos (15:17) y Juan (19:2), cuando los soldados romanos quisieron burlarse de Jesús, le colocaron una túnica purpura, lo coronaron con una corona de espinas y  le colocaron una caña, en la mano a modo de cetro real:

“Entonces los soldados del procurador llevaron consigo a Jesús al pretorio, y reunieron alrededor de él a toda la cohorte. Le desnudaron y le echaron encima un manto púpura; y trenzando una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza, y en su mano derecha una caña; y doblando la rodilla delante de él, le hacían burla diciendo: ¡Salve, Rey de los judíos!, y después de escupirle, cogían la caña y le golpeaban con ella la cabeza”.(Mt 27,27-30).

El joven pintor trató de alejarse del dramatismo habitual que caracteriza a este tema, a menudo con unos verdugos feos y bestiales representados de manera caricaturesca, por simbolizar el mal. Frente a ello, se inclinó por expresar de una manera más suave y espiritual el sentimiento trágico del escarnio de Cristo.

La escena se desarrolla en un interior, con la figura de Cristo, como eje de la escena, sentado en el centro de la composición y a su alrededor un grupo de sayones, siguiendo una estructura circular, similar a la corona que protagoniza indirectamente el cuadro.

Un soldado armado y un verdugo le colocan la Corona de espinas, mientras otro le ofrece la caña como cetro, mientras la escena es contemplada por otras dos figuras desde la ventana.

Las figuras de Cristo y de los sayones son amplias y macizas, inspiradas en Miguel Ángel, así como Jesús en un modelo de Tiziano. 

Las expresiones de sus rostros están perfectamente caracterizadas, anticipándonos su faceta de retratista. Destaca la sensación de entrega de Jesús y de contemplación del soldado y los sayones. 

Detalle de la cara de los personajes

Detalle de Jesús

Tiene gran significado de pobreza espiritual el pie descalzo y sucio del sayón situado en primer plano.


Detalle de los pies del sayón arrodillado en primer plano

En la ventana, situada a la izquierda, se sitúan dos personajes totalmente anecdóticos, muy similares a los empleados por Jacob Jordaens, con quien van Dyck tenía gran contacto.

Esta ventana abierta al exterior del calabozo, permite el paso de la luz y es una abertura a la vida y a la esperanza que simboliza la muerte de Cristo.


Detalle de la ventana

El perro representa la fidelidad y la lealtad, y sus ladridos ponen sonido a la brutalidad de la acción, como denunciando los insultos y la mofa de los verdugos, acentuando el dramatismo de la escena sin exagerar los gestos y ademanes de los personajes que adoptan una actitud reposada. 


Detalle del perro ladrando

Finalmente, destaca el pie descalzo y sangrante de Jesús que imprime un gran dramatismo a la escena, junto a su deformidad en Hallux Valgus (Juanete) y del 5º dedo en varo.

Detalle del pie de Jesús